El Aeropuerto Internacional de Carrasco completará este viernes la puesta en funcionamiento del sistema de aterrizaje instrumental (ILS) de categoría III B, que permite operaciones en condiciones de baja visibilidad. El subsecretario de Defensa Nacional, Joel Rodríguez, confirmó a El País que desde las 00:00 quedaron habilitados también los procedimientos de despegue con un mínimo de visibilidad de 75 metros, eliminando así la última restricción que permanecía vigente y permitiendo que el sistema opere con todas las capacidades para las que fue instalado.
Hasta ahora, el ILS ya permitía realizar aterrizajes con ese umbral mínimo de visibilidad, pero los despegues continuaban sujetos a un mínimo de 550 metros mientras se ajustaban los procedimientos técnicos necesarios. A su vez, el sistema contó con determinados horarios y limitaciones para su uso durante julio, ya que no contaban con la cantidad de operadores necesarios en la torre de control para tener completamente operativo el sistema.
En ese marco, el sistema mantuvo bastantes limitaciones durante el mes anterior en la operativa aeroportuaria, afectando varios vuelos que debieron ser desviados hacia Argentina o Paraguay o hasta cancelados por la neblina. De hecho, entre el 1° y el 12 de julio y entre el 14 y el 20 de julio, el sistema operó de 7:00 a 19:00 horas, mientras que en determinadas jornadas (1, 4, 8, 18, 21, 26 y 29 de julio) también estuvo habilitado en horario nocturno (19:00 a 07:00).
No obstante, Aeropuertos Uruguay también confirmó a El País que el nuevo sistema hizo que puedan aterrizar unos 12 vuelos con aproximadamente 2.000 pasajeros entre el sábado 25 de julio y el martes 28 de julio y que no sufrieron complicaciones debido a la neblina registrada en esa franja de días.
De todos modos, el jerarca aclaró que ello no significa que todas las aerolíneas puedan operar automáticamente en esas condiciones. Explicó que cada compañía deberá contar con aeronaves equipadas y pilotos entrenados y certificados para utilizar esos mínimos operacionales. “Hay empresas que, por definición propia, a menos de 200 metros de visibilidad no aterrizan”, señaló.
Rodríguez sostuvo además que, con este último ajuste, finalmente se concreta la mejora que se había proyectado para el aeropuerto. Según indicó, durante estos meses “no hubo un empeoramiento” de las prestaciones que ya ofrecía Carrasco, sino que “la expectativa de mejora se concretó más lentamente de lo esperado”. En ese sentido, afirmó que desde ahora el aeropuerto podrá operar “las 24 horas del día, los siete días de la semana, con plena posibilidad tanto de aterrizar como de despegar”.
Al referirse a las razones de esa demora, el subsecretario apuntó a una “imprevisión importante” de la administración anterior. Recordó que desde 2018 no se abrían cursos para formar controladores aéreos, una especialidad que requiere dos años de capacitación y varios meses adicionales de entrenamiento específico para cada torre de control.
A su entender, cuando a comienzos de 2024 se resolvió incorporar el nuevo sistema debió haberse previsto esa situación. “No se revisó que habían menos controladores de los necesarios ni que había que hacer llamados para formar nuevos controladores. Al momento de hacer el contrato ya debería haberse empezado a formar gente nueva”, sostuvo. Añadió que la actual administración buscará fortalecer la plantilla para dejar de trabajar con personal “al límite de su capacidad” y consideró un “alivio importante” haber culminado este proceso.
Para el presidente de la Cámara Aeronáutica del Uruguay, Christian Rodríguez, la habilitación definitiva representa un cambio significativo para la actividad aérea. “Costó, pero salió”, resumió, en relación a la concreción de una mejora que el sector esperaba desde hacía meses.
El dirigente recordó que la postergación de la puesta en marcha generó sorpresa entre las compañías aéreas. “Teniendo una fecha prevista, no cumplió con las expectativas. Entendemos que a veces hay piedras en el camino y hay que sacarlas, pero ahora vemos que hay una solución y cambia radicalmente la situación del país en la operación aérea”, afirmó.
Rodríguez destacó que el ILS no eliminará completamente las afectaciones provocadas por la niebla, ya que algunas aerolíneas no cuentan con aeronaves o tripulaciones certificadas para operar con mínimos tan bajos. Sin embargo, sostuvo que el aeropuerto dará un salto importante en términos operativos. “No es que esto solucione el 100% de la situación, pero nos pone a nivel competitivo como cualquier otro aeropuerto de la región”, aseguró.
Si bien evitó profundizar sobre las causas de la demora, señaló que al sector le hubiera gustado contar antes con el sistema plenamente operativo. “Ahora hay que mirar para adelante. Creo que se dieron todos los pasos y todo el espacio necesario para que esto se resolviera con seguridad y profesionalismo”, expresó.
En tanto, el presidente de la Asociación Uruguaya de Agencias de Viajes (Audavi), Carlos Pera, también valoró la confirmación realizada por Defensa y afirmó que la noticia llega después de meses de complicaciones para pasajeros y operadores.
Pera señaló que el funcionamiento parcial del ILS provocó desvíos y cancelaciones que, a su juicio, podrían haberse evitado. “Perjudica en primer lugar al pasajero, que termina aterrizando en otro aeropuerto distinto al previsto. En segundo lugar, perjudica a las compañías aéreas, porque aterrizar en otro aeropuerto significa incrementar los costos”, indicó.
Explicó además que las consecuencias exceden un vuelo puntual, ya que las aerolíneas trabajan con una programación encadenada durante toda la jornada. “Si no me garantizan que el avión va a salir, tengo un problema, porque hay toda una grilla de vuelos posteriores que quedan con incertidumbre. No sé si los voy a poder cumplir ni si los voy a poder hacer en el horario previsto”, afirmó.
El dirigente agregó que los inconvenientes también repercuten sobre las agencias de viajes, que deben asistir a los pasajeros cuando se producen desvíos o cancelaciones. Recordó el caso de viajeros de negocios que, tras ser desviados a Buenos Aires, vieron comprometidas reuniones o actividades laborales programadas en Montevideo durante las últimas semanas.
Pera también cuestionó que la conectividad aérea quede condicionada por conflictos ajenos a la operativa aeroportuaria y puso como ejemplo la reciente cancelación de una operativa de abastecimiento de combustible que Uruguay esperaba captar durante las obras en la pista principal del Aeropuerto Internacional de Ezeiza. “Es increíble que la conectividad de Uruguay esté en manos de los sindicatos. ¿Hasta cuándo?”, concluyó.
fuente: https://www.elpais.com.uy/negocios/noticias/el-aeropuerto-de-carrasco-completo-la-tecnologia-para-operar-100-con-niebla-el-impacto-en-las-aerolineas


