Una combinación de obras en Argentina y limitaciones operativas podría abrir una ventana inédita para Uruguay en el mapa aéreo regional
La posibilidad de que American Airlines opere un vuelo temporal entre Montevideo y Nueva York no responde a una estrategia comercial tradicional, sino a un efecto colateral de trabajos previstos en el principal aeropuerto de Buenos Aires.
El punto de partida es el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, que entre fines de octubre y mediados de noviembre reducirá significativamente su operativa por tareas de mantenimiento en su pista principal. Durante ese período, la pista disponible será más corta de lo habitual, lo que limita la capacidad de despegue de aeronaves de gran porte con carga completa, especialmente en vuelos de largo alcance.
Esa restricción técnica abre una alternativa concreta. Los vuelos que normalmente parten desde Buenos Aires hacia destinos como Nueva York podrían necesitar una escala previa para completar combustible. En ese escenario aparece Aeropuerto de Carrasco como opción lógica, ya que permitiría operar sin las limitaciones que tendrá Ezeiza durante las obras.
Las primeras señales ya surgieron en los sistemas de reserva. Según detectaron observadores del sector aeronáutico, algunos vuelos de American Airlines comenzaron a figurar con una escala en Montevideo antes de cruzar el Atlántico, algo inusual en una ruta que históricamente se realiza de forma directa desde Buenos Aires.
El esquema que se evalúa implicaría un tramo corto entre Buenos Aires y Montevideo, manteniendo luego el mismo avión para el trayecto principal hacia Estados Unidos, en este caso un Boeing 777. El dato no es menor, ya que este tipo de aeronave necesita condiciones específicas para despegar con autonomía completa, algo que no estaría garantizado con la pista reducida en Ezeiza.
En términos operativos, la lógica es clara. Despegar con menor carga desde Buenos Aires, completar condiciones óptimas en Montevideo y desde allí realizar el vuelo largo sin restricciones. Sin embargo, todavía no hay confirmación oficial de la aerolínea sobre cómo se implementará finalmente este esquema.
Otro indicio de que el plan está en evaluación es el comportamiento de los precios. Las tarifas que aparecen actualmente, sobre todo en clase ejecutiva, son significativamente elevadas, lo que suele reflejar ajustes en curso dentro de la planificación comercial de la compañía.
De concretarse, se trataría de una oportunidad puntual pero relevante para Uruguay. No solo implicaría una conexión directa temporal con Nueva York, sino también una mayor visibilidad para el aeropuerto de Carrasco como alternativa regional en contextos de contingencia.
El carácter transitorio es clave. Todo el esquema está atado a la duración de las obras en Ezeiza y, una vez finalizadas, lo esperable es que las operaciones vuelvan a su formato habitual. En un sector donde la infraestructura condiciona cada decisión, una pista más corta en Buenos Aires puede terminar generando, aunque sea por unas semanas, una conexión inédita desde Uruguay hacia uno de los destinos más demandados del mundo.
fuente: https://www.debate.com.uy/actualidad/la-oportunidad-inesperada-para-carrasco-por-que-podria-haber-vuelos-directos-a-nueva-york-por-unas-semanas-20260413-0032.html


